Como madre de un niño de dos años, he pensado en buscar un jardín infantil para él desde que nació. Viniendo de China, donde este suele ser un proceso largo y difícil, pensé que en Finlandia sería igual. Sin embargo, cuando empecé a investigar opciones aquí, descubrí que no había necesidad de preocuparse, porque todos los jardines infantiles cuentan con alta calidad. Los padres finlandeses respetan y confían profundamente en su sistema educativo, y lo único que consideran al elegir un jardín es la distancia entre la casa y la institución.
Mi nombre es Qing y soy originaria de China. Trabajé durante muchos años en una universidad en mi país, donde obtener una buena educación es una de las máximas prioridades para cada familia. Desde que me mudé a Finlandia hace cuatro años, he escuchado mucho sobre las diferencias entre los modelos educativos chino y finlandés. Esto, junto con el nacimiento de mi hijo, me inspiró a investigar por mi cuenta, y hoy quiero compartir con ustedes lo que encontré.
El sistema educativo finlandés aparece en los principales rankings
Uno de los primeros hechos que descubrí sobre el sistema educativo finlandés es que goza de gran prestigio en todo el mundo y figura en numerosos rankings internacionales. Por ejemplo:
- The Economist Intelligence Unit clasificó a Finlandia en el puesto #1 en su evaluación de la educación infantil en todo el mundo (2012).
- World Economic Forum la ubicó como #1 en educación primaria (2018).
- INSEAD reconoció a Finlandia por tener la mejor colaboración entre universidad e industria en investigación.
- This is Finland informó que Finlandia se mantiene entre las naciones líderes en las encuestas PISA desde hace 20 años.
- La ONU declaró a Finlandia como la nación más alfabetizada del mundo (2018).
- The Economist ubicó a Finlandia en el puesto #1 en su índice Educating for the Future (2019).
- La OCDE clasificó a Finlandia en el puesto #2 en el mundo por el mejor desempeño de sus graduados (2019).
- Según Eurostat, el 68,7% de los adultos finlandeses participaron en actividades de aprendizaje no formal durante el último año, frente a un promedio de 59,9% en la Unión Europea.
Dejar que los niños jueguen en Finlandia
Además de sus impresionantes posiciones en rankings educativos, Finlandia ha sido nombrado el país más feliz del mundo durante cuatro años consecutivos. Esta satisfacción también se refleja en su enfoque hacia la educación. Todos sabemos que los niños son más felices (y más saludables) cuando juegan, y el modelo finlandés de educación en la primera infancia se basa precisamente en ese instinto natural. En los jardines de infancia de Finlandia, el tiempo de juego se extiende deliberadamente hasta el inicio de la primaria. Incluso después de ese momento, los estudiantes no reciben grandes cargas de tareas antes de los 14 años.
Este hecho me sorprendió bastante. ¿Cómo es posible que un enfoque basado en el juego conduzca a tener uno de los sistemas educativos con mejor desempeño en el mundo? En mi mente, un niño con alto rendimiento pasa largas horas estudiando, lo que generalmente implica ejercicios aburridos, estar sentado por mucho tiempo y una fuerte competencia. Juego y estudio me parecían conceptos opuestos.
Sin embargo, al seguir investigando, descubrí que el enfoque finlandés basado en el juego funciona. El aprendizaje a través del juego consiste en integrar el juego en las actividades diarias para apoyar el aprendizaje y el desarrollo de los niños. Responde a las formas naturales en que ellos aprenden, los motiva a descubrir y construye una base sólida para el aprendizaje a lo largo de la vida.
Aprendizaje a lo largo de la vida en Finlandia
El amor de los finlandeses por el aprendizaje continuo es otra prueba del éxito de su sistema educativo. En Finlandia, es muy común que los adultos sigan estudiando después de graduarse. Lo hacen no por exigencias laborales ni por competencia, sino porque creen que el aprendizaje constante es beneficioso. Algunos estudian simplemente porque desean comprender mejor las tendencias más recientes en distintos campos; otros deciden cursar estudios superiores o incluso dedicarse a una profesión completamente diferente a los 50 o 60 años.
Una colega es un ejemplo perfecto de aprendizaje a lo largo de la vida en acción. Durante muchos años fue especialista senior en recursos humanos, pero a los 45 decidió dejar su trabajo para estudiar contabilidad, su gran sueño. Pasó dos años estudiando a tiempo completo antes de comenzar a trabajar como asistente contable. El año pasado me la encontré en la calle y se veía feliz. Me contó que ya había sido ascendida a especialista en contabilidad. Su motivación por aprender toda la vida dio sus frutos.
Leí una historia similar en el periódico finlandés Iltalehti. Una enfermera decidió renunciar a su trabajo a los 40 años para estudiar medicina durante seis años. Ser enfermera había sido su vocación, pero después de muchos años sintió que ya había alcanzado todo lo posible y que la profesión había dejado de ser un reto. Quería intentar algo nuevo. Cuando se gradúe como médica a los 46 años, todavía le quedarán unos veinte años de trabajo antes de jubilarse. Para ella, seguir aprendiendo tenía todo el sentido.
Aunque estas historias que cambian la vida no suceden todos los días, reflejan la actitud de los finlandeses hacia el aprendizaje permanente. Me resulta un fenómeno fascinante, y por supuesto, estas oportunidades son posibles gracias al apoyo de las políticas de bienestar. Sin embargo, la clave de este enfoque está en la capacidad y la motivación para seguir aprendiendo constantemente. Los finlandeses simplemente aman aprender.
Fomentar el amor por aprender desde la infancia
Esa pasión por aprender a lo largo de la vida se cultiva desde la niñez. Dado que los primeros seis años de aprendizaje marcan los siguientes sesenta, la infancia es una etapa fundamental. En Finlandia, el sistema de educación infantil aprovecha al máximo este periodo sensible para ayudar a los niños a desarrollar motivación, habilidades y amor por el aprendizaje continuo.
En definitiva, cuando llegó el momento de elegir un jardín infantil para mi hijo, lo escogí siguiendo la costumbre finlandesa: el que quedaba más cerca de casa.
Para leer el artículo original en inglés visita: https://www.heischools.com/blog/my-experience-with-finnish-early-childhood-education